La rebelión de los maestros
Publicado por Socialismo Internacional en junio 1, 2008
Entrevista a Rafael Feliciano
GILLIAN RUSSUM y SARAH KNOPP entrevistaron para SocialistWorker.org al presidente de la Federación de Maestros de Puerto Rico, Rafael Feliciano. Durante febrero, los maestros de la isla fueron a la huelga para intentar ganar más derechos en su convenio colectivo, oponerse a la Ley 45 (la cual hace ilegal la huelga para los maestros y maestras), detener la transformación de las escuelas de Puerto Rico en Escuelas Charters, y defenderse de las represalias contra maestros que estaban organizando.
Además, vea el video de la última conferencia de prensa de la FMPR donde denuncian a la SEIU por su trabajo patronal contra la FMPR y videos de la lucha de los maestros.
Cerca de 250 maestros y activistas de la educación se encontraron en Los Ángeles en abril en la 8º Conferencia Trinacional en Defensa de la Educación Pública. Durante tres días, representantes de diferentes ciudades de Estado Unidos más Canadá, México y Puerto Rico planearon una respuesta a la ola de privatizaciones en nuestras escuelas.
En conversaciones, discursos y talleres, los maestros y maestras detallaron las muchas facetas de las políticas neoliberales en la educación y como estas se expresan en diferentes sitios—por ejemplo, con la limpieza que están haciendo del sistema educativo de Nueva Orleáns. También hubo rostros de las respuestas—maestros del British Colombia, Puerto Rico y Oaxaca trajeron historias de huelgas que pueden señalar el camino hacia adelante para todos.
Durante la conferencia, Gillian Russom y Sarah Knopp entrevistaron a participantes para compartir algunas de sus lecciones con los lectores de Socialist Worker y Obrero Socialista.
Rafael Feliciano Hernández es presidente de la Federación de Maestros de Puerto Rico. Durante febrero, los maestros de la isla fueron a la huelga para intentar ganar más derechos en su convenio colectivo, oponerse a la Ley 45 (la cual hace ilegal la huelga para los maestros y maestras), detener la transformación de las escuelas de Puerto Rico en Escuelas Charters, y defenderse de las represalias contra maestros que estaban organizando.
¿Cómo construyeron la huelga?
Esta no era la primera vez que los maestros se tiraban a la huelga en la Federación de Maestros. En 1993, tuvimos un día de huelga en contra de las escuelas charter. Fue una gran derrota que llevó a la desmoralización de militantes. Las prácticas anti-democráticas y la corrupción se volvieron extremas al interior del sindicato.
Pero entre 2003 y 2008, hemos transformado radicalmente una unión que había sido una fuerza conservadora dentro del movimiento obrero puertorriqueño. La rebelión estudiantil contribuyó a la rebelión de los maestros. Los estudiantes levantaron la bandera, y su resistencia se transmitió al nivel de los maestros.
En 2004, nos desafiliamos de la American Federation of Teacher porque su relación colonial nos era a nosotros un impedimento para el desarrollo de nuestra lucha.
A partir de ese momento, tuvimos muchas huelgas cortas en torno a demandas específicas para mejorar la educación. Todas fueron ilegales. Tuvimos reuniones de delegados de cientos de maestros. La existencia de grupos políticos en la federación de maestros facilitó el proceso. Teníamos debates abiertos en el que todos podían exponer su punto de vista, lo que neutralizaba a los agentes del estado dentro de la unión.
Fijamos la fecha de la huelga para el 21 de febrero. Se consideró un escándalo que los maestros hablaran de esto. Hubo 1,300 representantes en nuestras asambleas de delegados, y hemos votado a la huelga 1,200 a 15.
Cerca de 20,000 maestros apoyaron la huelga, 8,000 de ellos estuvieron en la línea de piquetes. Miles de publicaciones se produjeron durante la huelga, lo que creó un gran nivel de discusión. Fue liderado de abajo hacia arriba. Un liderazgo desde arriba, mata la capacidad de lucha.
¿CÓMO se sienten los maestros acerca de la ilegalidad de la huelga?
Es importante decir que la inmensa mayoría de los maestros nunca habían participado en huelgas o paros laborales. Tuvieron que superar los temores, las amenazas y la presión que la administración y sus aliados utilizaron para paralizar a los huelguistas. Esto ocurrió en el marco de la represiva Ley 45, que prohíbe las huelgas y tipifica como delito todas las acciones que implican la interrupción del trabajo en las agencias públicas.
El estado lo convirtió en un conflicto entre la FMPR y el Estado. Todos los medios de comunicación estaban en contra de nosotros. Estos se unieron tanto con la AFL-CIO como con Change to Win, quienes no tienen vínculos con comunidades o luchas específicas.
El SEIU ha intervenido con la Asociación de Maestros. Dennis Rivera y Roberto Pagán, entre otros, presionaron al gobernador para que no llegara a ningún acuerdo con la FMPR. Esto paralizó la posibilidad de negociación en el momento más álgido de la lucha.
No hemos ganado nuestra demanda central, que era un acuerdo de convenio colectivo. Pero sí ganamos un aumento, y la promesa de un futuro aumento, así como un acuerdo de que no habrá escuelas charter en Puerto Rico.
También hemos desarrollado una nueva capa de dirigentes y militantes: 8,000 maestros que ya no sólo hablan de la lucha sino que la han hecho. Hablan desde una perspectiva de clase. No es sólo una cuestión de dólares y centavos. El proceso huelgario es una experiencia emancipatoria y descolonizadora. Hemos ganado mucho: la unión y el país no son los mismos.
¿Habríamos sido capaces de hacer todo esto sin los grupos políticos dentro de la unión, quienes hacían la conexión con lo que pasa en el mundo, con la guerra, con la diferencia entre ricos y pobres? Yo creo que no. Los trabajadores habrían estado demasiado restringidos por la visión del mundo de los patronos.
¿Cree usted que la huelga ha sido una victoria?
Cuando terminó la huelga, yo estaba feliz porque no hubo represión y ni represalias. La gente estaba como extática. Otras personas me preguntaban, ´¿Por qué estás tan feliz? No hemos ganado el convenio colectivo’.
Pero para nosotros, la huelga fue un acto de liberación. Un alto porcentaje de los 26,000 maestros lucharon activamente. La única manera de hacer esto era siendo democrático. Todos decidimos salir, y todos decidimos volver.
Traducido por Giovanni Roberto.
Rafael Feliciano denuncia a la SEIU en una conferencia de prensa en NY el 28 de mayo pasado. Con él estaban representantes de comunidades y activistas sindicales de tres uniones de enfermeras de EEUU:
En noviembre de 2007 más de 7,000 delegados ratificaron el voto de huelga que luego se materializó en febrero. Vea la histórica asamblea.

Alma escribió
La Federación de Maestros de Puerto Rico es la unión mas importante y grande de nuestro país, la SEIU solo busca aumentar a sus ganancias las cuotas de los 42,000 maestros que hay en el país, la SEIU no es una union es una corporacion que le brinda servicios a los patronos y hace acuerdos que garantizan hasta 10 años de paz laboral para los patronos. Unidos los trabajadores de Puerto Rico debemos defender la union militante que ha sido la federacion y repudiar las acciones que toma la SEIU con su matricula que no puede tomar desiciones sobre su futuro y lo que les beneficia como colectivo en sus centros de trabajos. Hay que retar al liderato de la SEIU y dar el ejemplo de que no vamos a tolerar burocratas y comerciantes disfrazados de sindicales. Justicia para los trabajadores ahora!!!