Abusivo policía mata enfermo mental
Publicado por Socialismo Internacional en julio 9, 2008
Carlos William Carrasquillo Rodríguez
56 años, divorciado, 6 hijos, 3 nietos
1 abril 2008-San Lorenzo
Paciente esquizofrénico
Las recientes acusaciones contra policías por brutalidad policíaca, asesinato y fabricación de casos prueban lo que mucha gente sabe hace mucho tiempo: que los policías abusan de su poder, asesinan con impunidad y que el gobierno y las instituciones del estado los defienden y encubren. Para los pobres en Puerto Rico, no hay justicia.
Roberto Barreto reporta sobre un caso de asesinato en San Lorenzo a manos de un policía en abril pasado. Un asesinato más en una larga lista de víctimas de la brutalidad policíaca.
Roberto Barreto / Socialismo Internacional.org
Los familiares de Carlos William Carrasquillo llamaron a la policía para solicitar ayuda para controlar a un paciente mental. En el pasado la familia Carrasquillo había tenido que recurrir a la policía y los tribunales en infinidad de ocasiones. El protocolo que rige en situaciones en que familiares tienen que hospitalizar a un paciente mental requiere una orden del tribunal y que se llame a la policía y a una ambulancia.
En esta situación, sin embargo, la actuación de la policía fue totalmente diferente. Cuando el policía llegó a la casa, lejos de ofrecer su asistencia, golpeó salvajemente a Carrasquillo y luego lo tiroteó.
El agente policiaco al llegar ignoró por completo a la hermana del paciente, la persona encargada que había solicitado la llamada al cuartel. El paciente se encontraba en un pasillo exterior de la casa pero dentro de un área verjada con los portones cerrados. El hombre de 56 años tenía las piernas lastimadas y caminaba con dificultad con la asistencia de un tubo que usaba de bastón. En lugar de tratar de calmar al paciente, el policía comenzó a darle macanasos por encima de la verja, aunque Carrasquillo no representaba un peligro para persona alguna. El oficial entonces brincó la verja y comenzó a provocar al paciente.
Al verse amenazado Carrasquillo sacó un cuchillo que cargaba a consecuencia de sus fantasías paranoides. Pero el hombre que casi no se podía mover a penas representaba una amenaza para el policía. “Tírame, tírame!” le gritaba el policía. En lugar de retirarse y solicitar la ayuda de un negociador de la Policía, el agente continuó provocando al paciente. “Tírame que tu a mi no me vas a hacer lo que le hiciste a mis compañeros” en referencia a un incidente anterior en que Carrasquillo lastimó a un policía. “Tírame que yo no soy Carrasquillo” insistía el agente, un comentario intrigante que ha preocupado a los familiares.
Luego el agente le ordenó a Carrasquillo que se tirara al suelo, algo que el paciente no podía hacer físicamente porque a penas podía caminar. Pero más importante aun, la enfermedad mental de Carrasquillo le impedía seguir instrucciones o reconocer situaciones de peligro. Como el paciente no obedeció la orden de tirarse al piso, el agente le hizo un disparo. Carrasquillo entonces retrocede lentamente. El agente lo sigue hasta la parte trasera de la casa y desenfrenado continúa haciéndole disparos.
La alta oficialidad de la Policía ha defendido las acciones del agente como legitimas. Han asegurado a los medios de prensa que Carrasquillo era una amenaza a la seguridad pública, lo que desmienten los testigos. Como sucede a menudo, en ausencia de un video, la versión oficial de la Policía prevalece sobre la versión que dan los testigos.
Esta tragedia se suma a una larga lista de incidentes que sugiere que la Policía no sabe manejar adecuadamente situaciones que envuelven pacientes mentales. Recientemente un hombre en Bayamón amenazaba con suicidarse y el mal manejo de la situación provocó un final fatal. Los agentes le dispararon una bala de goma a Luis Gerardo Montañez, quien tenía dos pistolas y se había apuntado a la sien en repetidas ocasiones. Al recibir el impacto en el pecho, el hombre se hizo un disparo en la cabeza.
Este artículo ha sido publicado en la edición 51 de Socialismo Internacional. El resto del periódico puede verse en línea pinchando aquí.

