Socialismo Internacional

Periódico de la Organización Socialista Internacional

Ningún trabajador debe ser ilegal

Posted by Socialismo Internacional en julio 18, 2011

Marcha en apoyo a la comunidad de Villas del Sol (22 de agosto de 2009) -Indymediapr.orgAnálisis y Comentarios

Los patronos se benefician de la ilegalidad de muchos trabajadores inmigrantes porque pueden someterlos a condiciones de trabajo peores que a los trabajadores nativos y porque, a través de la separación de los trabajadores entre puertorriqueños y dominicanos, por ejemplo, logran crear un clima de racismo en los lugares de trabajo.

Giovanni Roberto nos habla de la opresión por nacionalidad y su relación con el sistema capitalista y la lucha de clases. En su pequeño artículo pone en perspectiva que es necesario unir a la clase trabajadora contra la explotación capitalista a la vez que contra todos los tipos de opresión.

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El estado criminaliza el libre movimiento de personas en el mundo pero defiende el libre comercio y movimiento de empresas. Les llaman a los primeros ilegales, criminales y arrimados. Nos hacen creer que son inferiores y culpables por los problemas sociales. A las leyes que permiten que las empresas viajen de lugar a otro con el mínimo de procesos y escollos les llaman progreso, globalización, neoliberalismo, etc. Se trata de la doble vara con la que los gobiernos juzgan las cosas. Los patronos se benefician de la ilegalidad de miles de trabajadores, que en Puerto Rico son muchos de ellos dominicanos.

A finales de julio del 2002 entraron a la isla dos niños de 13 y 10 años, con la ayuda de una mujer dominicana, Felipa Peguero. Una mujer puertorriqueña de quien no se ha revelado el nombre alegadamente falsifico pasaportes con la información de dos de sus hijos para poderlos entrar. El fin de esto era un reencuentro familiar por que los padres son residentes americanos y viven en Puerto Rico. Sin embargo, el racista departamento del Servicio de Inmigración y Naturalización (SIN) lo llama “trafico ilegal de niños” y “contrabando”.

Los padres nunca reclamaron a sus hijos, ni al consulado ni al propio SIN, en una clara manifestación de miedo a que se les revoque su residencia americana y a ser deportados. Los niños fueron devueltos a la República Dominicana. Una semana antes casi una treintena de dominicanos fueron encontrados dentro de un barco croata en pésimas condiciones de salud y con algunas señales de maltrato. La tripulación le había propinado una paliza. Es muy peligroso el hecho de que una ley federal multa a los dueños de barcos con $10,000 por cada inmigrante indocumentado que lleguen en sus barcos, aún si viajaban de polizontes. Esta ley, lejos de terminar con el flujo de inmigrantes, lo que puede causar es el asesinato de inmigrantes en alta mar con tal de evitar ser penalizados.

Pero los dominicanos no son los únicos. En el año 2002, 38 asiáticos fueron detenidos tratando de entrar a Puerto Rico, en un viaje que salía de Oriente, Haití, Republica Dominicana y luego llegaba a Puerto Rico.

Se benefician los patronos

Los patronos se benefician de la ilegalidad de muchos trabajadores inmigrantes de dos formas principales. Primero porque pueden someterlos a condiciones de trabajo peores que a los trabajadores nativos. Los sueldos también pueden ser peores beneficiándose sólo y únicamente los patronos. Segundo, a través de la separación de los trabajadores entre puertorriqueños y dominicanos logran crear un clima de racismo en los lugares de trabajo.

El racismo desune los intereses comunes que tiene tanto los trabajadores chinos, dominicanos y puertorriqueños, que no es otro que el de luchar contra la explotación y una mejor vida. Más en común tienen un trabajador puertorriqueño con uno dominicano que con sus respectivos patronos porque están atados o inmersos en las mismas relaciones sociales de explotación.

Sueldos bajos y malas condiciones de trabajo para un sector de la clase trabajadora significa necesariamente sueldos bajos y malas condiciones de trabajo para los otros sectores. Muchos trabajadores nativos se engañan pensando que se benefician de que haya sectores que estén peores. Por el contrario, esto es usado como barómetro para mantener sus propios sueldos por debajo de lo merecido con la excusa de que está mejor que los otros.

Unidad de clase trabajadora

La raíz de todo esto es la lógica capitalista. Para los patronos, el trabajo es una mercancía más, a la cual hay que mantener a un bajo precio. Nos hacen creer que como mercancía existen unos trabajadores que valen más que otros, y se apoyan en un argumento de raza para dividir a la clase trabajadora y mantener tanto los sueldos de los inmigrantes como los de los nativos bajos.

Una revolución socialista de trabajadores tanto puertorriqueños como dominicanos, además de mejorar la vida de la clase trabajadora, destruirá las condiciones materiales que ilegalizan el movimiento de personas y le daría un golpe duro a la ideología racista. Para lograr esto, hay que oponerse a las leyes de inmigración e ir conectando las luchas que llevan todos los trabajadores. Es imprescindible organizarse contra el discrimen, el racismo y el capitalismo.

*Esto es una transcripción del periódico Socialismo Internacional de septiembre del 2002.

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