Socialismo Internacional

Periódico de la Organización Socialista Internacional

Egipto: La revolución no ha terminado

Publicado por Socialismo Internacional en enero 17, 2012

Un hombre escribe "No SCAF" en repudio al gobierno militar.

Un hombre escribe "No SCAF" en repudio al gobierno militar.

CIENTOS DE miles han llenado las calles de El Cairo y otras ciudades para exigir la salida del régimen militar, luego de que la policía atacó a 100 manifestantes en Plaza Tahrir el 19 de noviembre. Las movilizaciones –a una semana de la elección de una asamblea constitucional– son tan masivas como las que provocaron la caída del régimen Hosni Mubarak.

Después de días de represión que ha dejado al menos 33 muertos, el gobernante de facto de Egipto, el mariscal de campo Mohamed Hussein Tantawi, prometió una transición hacia un presidente civil electo para julio, seis meses antes de lo originalmente planeado.

El régimen pos Mubarak, liderado por el Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas (SCAF, por sus siglas en inglés), también hizo otras concesiones, incluyendo una orden prohibiendo a los miembros del Partido Nacional Democrático (PND) –el partido de Mubarak– a participar en política durante cinco años. Mientras tanto, los civiles en el gobierno, encabezados por el Primer Ministro Essam Sharaf, renunciaron el 21 de noviembre bajo la presión del movimiento de masas.

Sin embargo, Tantawi se negó a retirar un plan para imponer una constitución que daría a los militares control sobre su propio presupuesto y que mantendría a los generales como los últimos árbitros de la política egipcia. Esa postura sólo antagonizó a los manifestantes, quienes demandan que el gobierno militar renuncie de inmediato.

En esta entrevista, MOSTAFA OMAR, miembro de los Socialistas Revolucionarios de Egipto y periodista de Ahram Online, habla con LEE SUSTAR sobre la dinámica y las perspectivas del movimiento revolucionario de Egipto.

El 25 de enero del 2012 se celebra un año del comienzo de la revolución.  

¿CUÁL FUE el detonante para esta última crisis en Egipto?

LA CAUSA inmediata fue un incidente el sábado 19 de noviembre, cuando la policía fue a dispersar una sentada de no más de 100 personas en la Plaza Tahrir. La mayoría de ellos había sufrido heridas durante el levantamiento popular del 25 de enero que condujo al derrocamiento de Mubarak.

La sentada ocurrió el día después de una marcha, liderada por los islamistas, exigiendo que el Consejo Supremo entregue el poder a una administración civil a finales de abril del 2012. Ese día terminó bien. Pero un líder islamista, un salafita conservador, canceló su plan para una sentada nocturna y se fue con sus seguidores, por lo que sólo 100 personas quedaron en la plaza.

A la mañana siguiente, la policía llegó, brutalizó a los activistas, y los expulsó de la plaza. Sin embargo, miles respondieron a la represión volviendo a Plaza Tahrir para reclamarla. Cuando los números crecieron a decenas de miles, la policía tuvo que retirarse de la plaza.

El segundo factor fue una serie de protestas contra el régimen militar y los juicios militares de civiles durante las últimas tres semanas –cada una entre 2.000 a 5.000 personas y agarrando fuerza– fortaleciendo la confianza de aquellos con familiares en las cárceles militares y de los activistas luchando contra los juicios militares.

Mirando hacia atrás, se puede decir que había una voluntad para ir a la Plaza Tahrir a recuperarla y luchar contra la policía. La razón subyacente es que en los últimos nueve meses el gobierno y el SCAF han fracasado rotundamente en traer cualquier reforma económica o social que mejore la vida del pueblo. Fallaron en aumentar el salario mínimo, como habían prometido en marzo, y fallaron en establecer un sistema de control de precios sobre productos alimenticios básicos.

De hecho, durante los últimos cinco meses, el SCAF ha decidido que no sólo rehusará hacer serias concesiones económicas, sino que además restablecerá la maquinaria represiva de Mubarak. Durante meses, ellos han estado tratando de restablecer la confianza de la policía. Las Fuerzas de Seguridad Central, el principal aparato represivo de la policía, han sido soltadas sobre huelguistas y manifestantes.

Además, si bien el SCAF prometió que no permitiría la participación del PND en las elecciones, sus miembros han formado ocho nuevos partidos. Además, lo mismo el SCAF como los partidos liberales e islamistas, todos buscan la manera de compartir el poder con la gente de Mubarak en el parlamento y las elecciones presidenciales.

¿CUÁL ES la actitud de los partidos islamistas hacia el gobierno y el SCAF? ¿Cómo han respondido a la movilización?

LOS GRUPOS islamistas han apoyado al SCAF y ha dicho que no va a criticar al ejército ni al consejo militar. La Hermandad Musulmana, en particular, ha intervenido en muchas luchas sociales para contenerlas –y en huelgas, para quebrarlas. Ha estado detrás de consejo militar en un 100 por ciento.

Pero entonces el ejército anunció que iba a controlar el proceso de redacción de una nueva constitución, con poder de veto sobre cualquier legislación que tenga que ver con el ejército, y que su presupuesto se mantendría en secreto. El debate sobre esto duró un mes entero, creando una fisura entre el ejército y los islamistas. Éstos temen que el ejército les impida establecer cláusulas religiosas en la nueva constitución.

El viernes (el 18 de noviembre) los islamistas exigían que el SCAF entregara el poder a una administración civil en abril, pero para el martes, el grito en la plaza Tahrir era: El pueblo exige la renuncia inmediata de mariscal”. Además, hay ira contra los líderes del movimiento islamista. Uno de ellos –un candidato a la presidencia– fue golpeado en la plaza, y otro, la figura número dos de la Hermandad, fue expulsado de Tahrir.

Entonces tenemos un nuevo movimiento de masas creando una brecha entre los miles de jóvenes partidarios de la Hermandad Musulmana y el liderazgo de la organización. Muchos de sus partidarios más jóvenes se han unido a las protestas en contra de las órdenes y los deseos de su liderazgo.

¿CUÁL HA sido el rol de EE.UU. en esta crisis?

FUNCIONARIOS ESTADOUNIDENSES han dicho que han estado en constante contacto y negociaciones con la Hermandad Musulmana. Ellos han dicho que se estaban preparando para un gobierno de coalición entre la Hermandad Musulmana, ex miembros de partido de Mubarak y algunos liberales. Las elecciones al parecer traerían en un parlamento casi idéntico al último de Mubarak.

EE.UU. y el SCAF se muestran confiados de ser capaces de estabilizar la situación. Es por eso que la policía reprimió la sentada del sábado, tal como lo había hecho en muchas otras anteriores ocasiones. Rompe algunas cabezas y huesos, y ya –al menos eso pensaban. No esperaban el enardecido diluvio, ni la voluntad de lucha.

¿CUÁL ES la composición social de los manifestantes en Plaza Tahrir?

ES MUY similar a lo que fue en enero y febrero, con menos clase media y más la clase obrera. La mayoría de la gente que murió a manos de la policía son jóvenes de clase obrera que han venido de los barrios pobres, desesperanzados luego de años de abandono.

Uno que murió estaba ayudando a una mujer a romper piedras para tirárselas a la policía. Él le dijo: “No tengo educación, no tengo futuro, la policía me va a matar algún día de todos modos. Voy a morir aquí –Tú vete. Tú tienes educación y serás de ayuda al movimiento”.

Si la movilización continúa, puedes esperar más seguidores jóvenes de la Hermandad y salafitas unirse. La mayoría de los médicos que están tratando a los heridos son partidarios de Hermandad Musulmana, y dicen que han venido por su propia cuenta, traídos por su conciencia.

ALGUNOS HAN planteado la posibilidad de una huelga general como el siguiente paso en la lucha, ¿qué tan cerca de eso se está en este momento?

EN SEPTIEMBRE estuvimos cerca a una situación de huelga general, cuando hubo una huelga nacional de maestros (la primera desde 1951), una huelga de choferes de autobús en El Cairo y dos huelgas nacionales por médicos empleados por el gobierno. Por lo menos tres cuartos de millón de trabajadores en sectores claves de la economía estuvieron en huelga durante algún momento en septiembre. Un montón de gente pensó que una huelga general podría suceder.

Esas huelgas no perdieron, pero tampoco ganaron. Eso desmoralizó a mucha gente. Los trabajadores no están lo suficientemente bien organizados para hacer frente al SCAF. Hoy en día, si hay una huelga, no es la policía, sino el ejército el que viene a quebrarla.

Hoy, no hay ninguna huelga masiva, pero hay una gran cantidad de huelgas en todo momento. Y no hay duda de que las últimas 72 horas darán confianza a la gente a desafiar el SCAF. El número de sindicatos independientes ha saltado de 90, a comienzos del verano, a 250 en la actualidad. Pero mientras hay un montón de sindicatos, no hay aún una organización política de los trabajadores en el país.

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Traducido por Orlando Sepúlveda

Originalmente publicado en ObreroSocialista.org/ SocialistWorker.org

Para más información sobre la revolución en Egipto pueden visitar http://www.e-socialists.net/ y el portal de videos http://mosireen.org/

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