COMENTARIO
Estamos ante la verdad que nos depara cada cuatrienio, un favor político puede ser la razón primordial por la que Mercedes Gómez permanezca en su cargo como directora del Instituto de Cultura Puertorriqueña (ICP). Su esposo es nada mas y nada menos que el padre del presidente del Senado Eduardo Bathia.
Ante los reclamos de destitución realizados por el programa de solidaridad PROSOL-UTIER, nuestro gobernante en turno aun no tiene idea de que sucederá con la primera mandataria del instituto, y por consecuencia los funcionarios de confianza que forman parte su equipo de trabajo, quienes han apoyado una lluvia de malas decisiones que ponen en peligro la conservación, divulgación de la cultura , el uso de nuestros parques y lugares históricos.
Las razones son claras bajo la dirección de Gómez el ICP se ha convertido en un centro de entretenimiento cultural alejándose de su objetivo primordial. Desde el 2010 ha imperado el deterioro en las facilidades adscritas al instituto, ha predominado la sustitución de empleados públicos , por contratos privados, además de q el 50% de los empleados unionados fue despedido, la violación de derechos por medios de la fabricación de casos, es parte del ambiente de trabajo.
Lola Marina Rivera reporta sobre la grave situación en la que se encuentra el ICP a raíz de la política neoliberal de los actuales y pasados gobiernos.


